Reducir cuota o reducir plazo
Al amortizar parte del capital pendiente puedes elegir dos caminos. Reducir la cuota deja la misma duración pero bajas lo que pagas cada mes, gana quien busca alivio en el día a día. Reducir el plazo mantiene la cuota pero terminas antes, y es la opción que más intereses ahorra en total. Con los tipos altos, acortar plazo suele ser lo más rentable si tu economía aguanta la cuota actual.
Qué comisiones puede cobrarte el banco
La Ley 5/2019 limita las comisiones por amortización anticipada, y solo se pueden cobrar si el banco sufre una pérdida financiera. En las hipotecas variables, el tope es del 0,25 % durante los tres primeros años, o del 0,15 % durante los cinco primeros, según lo que fije tu contrato; después, cero. En las fijas, el límite es del 2 % durante los diez primeros años y del 1,5 % a partir de ahí. Conviene revisar tu escritura antes de mover dinero.
Cuándo puede no compensar
Si tu hipoteca tiene un tipo muy bajo, si te quedan pocos años, o si ese dinero te renta más y con seguridad en otro sitio, adelantarlo pierde sentido. Y si firmaste tu hipoteca antes de 2013 y aplicas la antigua deducción por vivienda habitual en el IRPF, amortizar tiene un matiz fiscal que conviene calcular, porque puedes estar renunciando a una ventaja.
La cuenta, en corto
Cuanto más alto es el tipo y más plazo queda, más ahorras amortizando. Cuanto más bajo el tipo y menos plazo, menos sentido tiene. La decisión se toma con tu cuadro de amortización delante, no con una regla general.
Cómo lo planteamos en ALU
No damos consejo financiero, pero si estás comprando y quieres entender bien el coste de tu hipoteca a lo largo del tiempo, te ayudamos a leer los números con nuestro simulador. Escríbenos desde contacto.
Fuentes consultadas
· Ley 5/2019, de 15 de marzo, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario (LCCI), artículo 23 (compensación por reembolso anticipado).
· Banco de España, Portal del Cliente Bancario: amortización anticipada de la hipoteca.
· Normativa del IRPF sobre la deducción por inversión en vivienda habitual (régimen transitorio, hipotecas anteriores a 2013).

