No todo es lo mismo
Allanamiento de morada. Alguien entra o se mantiene en una vivienda que es la morada de otra persona, su domicilio habitual o en uso. Es el caso más grave y el que permite una actuación policial más rápida, incluso en las primeras horas.
Usurpación. La ocupación de un inmueble vacío, sin uso residencial efectivo. Se combate por vía judicial y, cuando es pacífica, suele ser más lenta.
Inquiokupa. Un inquilino que entró con contrato y deja de pagar o no se va al terminar. Jurídicamente no es okupación: se resuelve con un desahucio civil por impago, con sus propios plazos.
Qué puede hacer el propietario
Si es allanamiento de morada y se actúa pronto, la denuncia inmediata permite intervención policial rápida. Para inmuebles vacíos, la vía civil sumaria de recuperación de la posesión, prevista en la Ley de Enjuiciamiento Civil para particulares, es hoy la herramienta más ágil: si los ocupantes no acreditan un título en el plazo dado, el juzgado ordena el lanzamiento. En la inquiokupación, el camino es el desahucio por impago. Actuar rápido y por la vía correcta es lo que marca la diferencia.
La mejor defensa es la prevención
Una vivienda vacía y con aspecto de abandono es el objetivo. Mantenerla con actividad, con una buena puerta, con alarma conectada y vigilada, y revisarla con frecuencia, reduce mucho el riesgo. En el alquiler, la clave es la selección seria del inquilino y un seguro de impago, que también cubre la vía jurídica. Prevenir es más barato y más rápido que recuperar.
Cómo lo planteamos en ALU
Si vas a alquilar, seleccionamos al inquilino con criterio y te orientamos sobre el seguro de impago. Y si tienes una vivienda vacía que te preocupa, hablamos de qué hacer con ella. Escríbenos desde contacto.
Fuentes consultadas
· Código Penal, artículos 202 (allanamiento de morada) y 245 (usurpación).
· Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, y reforma del artículo 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (juicio rápido); Circular 1/2025 de la Fiscalía General del Estado.
· Ley de Enjuiciamiento Civil, artículo 250.1 (desahucio y recuperación de la posesión); Ley 5/2018.
· Real Decreto-ley 16/2025 (protección de hogares vulnerables, prorrogada a 2026).

